La contaminación acústica disminuye la apetencia sexual, aumenta la agresividad y provoca insomnio.
El exceso de ruidos reduce la apetencia sexual.
La contaminación acústica disminuye la apetencia sexual, aumenta la agresividad y provoca insomnio.El exceso de ruidos se ha convertido en la pesadilla de quienes viven en las ciudades. Los expertos consideran la cifra de 65-70 decibelios como el límite máximo de tolerancia que soporta el oído humano. Sin embargo, el mapa acústico de muchas ciudades refleja un nivel de ruido ambiental muy superior al que se considera molesto para el ser humano. En muchas áreas metropolitanas el nivel de ruido ronda los 80 decibelios, umbral de los niveles considerados como dañinos para el oído. A esta situación contribuye el gran número de vehículos que circulan por las ciudades, además de las bocinas, las motocicletas de escape libre o las taladradoras. En las discotecas o en fiestas muy ruidosas puede producirse hasta 120 decibelios. El exceso de niveles sonoros tiene una incidencia directa sobre la salud de las personas y crea disfunciones en el organismo. Si seguimos así, la próxima generación padecerá graves problemas de sordera. Entre otras disfunciones esta la disminución del deseo sexual, y de la capacidad de concentración; el aumento la frecuencia cardiaca y la presión arterial, de dolores de cabeza. También aumentan el insomnio y el estrés. La influencia de los niveles de sonido en nuestro organismo es tal, que un estudio ginecológico realizado por expertos israelíes ha demostrado que las vibraciones de baja frecuencia, como la que producen los bafles de las discotecas, puede ocasionar en las mujeres ovulaciones espontáneas. Miranda señala que en las discotecas o en fiestas como las Fallas "puede producirse hasta 120 decibelios'' y advierte de que lo que provoca es una sordera residual. En los centros de trabajo tampoco se cumple la normativa. Cada vez son más los jóvenes a los que se les detecta la pérdida de audición. El Consell realizará mapas sonoros que servirán para aplicar políticas activas que reduzcan los ruidos.El origen de los ruidos urbanos es múltiple: el tráfico, las actividades comerciales y otras comunitarias. De entre estas últimas hay que hacer especial mención de las que origina el llamado ruido lúdico, el proveniente de los locales de ocio y las discotecas
|